Por puro placer – Blog Oficial
21
Jun
Off

Por puro placer

Ya está. Ya pasó. ¡Llegó el verano!

Y su llegada, nos abandona la presión del cronómetro, la tensión de derribar a Filípides y la tiranía que supone emprender retos de grueso kilometraje. Series, rodajes largos, ritmos controlados… Todo eso debería quedar atrás en estos meses en los que el calor y las inagotables horas de luz invitan a dejarse llevar. Avanzar por el placer de hacerlo, dejando el reloj en casa, sin que nadie nos mida ni nos juzgue.

¿Competir? ¿Por qué no? Pero que el dorsal solo nos saque una sonrisa, jamás una mueca de agobio. Es tiempo propicio a las nunca suficientemente ponderadas “carreras de pueblo” enemigas de la exactitud y las distancias excesivas. Pueden medir 6, 4, 7, 5 o 3… ¿Qué más da? Lo importante es darle algo de chispa a las piernas mientras nos dejamos agasajar por la hospitalidad local, porque, qué narices, nos lo merecemos.

Correr por sensaciones. A la orilla del mar o en las faldas del monte. Y ojo amigos, no nos engañemos, esto no supondrá una merma considerable en nuestro rendimiento, sino todo lo contrario. Las ganancias en fuerza y velocidad que acumularemos durante el estío, añadidas a la liberación mental, hará de nosotros corredores más recios cuando toque enfrentarse a los grandes desafíos, que seguro que comienzan a brotar en otoño.

Entonces, ya se verá. Ahora solo corre. Lo que te apetezca y como te apetezca. Huye de las tendencias encorsetadas con de la peste. Tú mandas.