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Dorando Pietri: Una leyenda construida sobre una heroica derrota

Dorando_portret“No siempre aquellos que engrandecen su persona a través de grandes victorias, son capaces de ocupar el corazón de aquellos sensibles a las historias de superación hermosas”.

El  protagonista de esta historia, no es otro que Dorando Pietri: Atleta Italiano nacido en 1885 que nada tenía que ver con el mundo del atletismo profesional, hasta que por devenires del destino, se convirtió en leyenda. Bien conocida era su afición por correr, y sus amigos, ansiosos de ver a este  héroe en acción, le convencieron para participar en una carrera  en la que participaba Pericle Pagliani, atleta Italiano consagrado y de  prestigio en aquella época. Nadie podía imaginar que Dorando  -vestido con su ropa de trabajo-, estuviese muy cerca de conseguir la victoria y derrotar al que hasta entonces era el atleta más laureado de su país.

Poco tiempo después, en 1905, Pietri se alza con la victoria en los 30 kilómetros de París –hazaña por supuesto extraordinaria-. Tras conseguir diferentes victorias en carreras internacionales, Dorando Pietri –ya considero el mejor atleta de largas distancias de Italia- pensó en conseguir un objetivo épico que llevase su nombre al Olimpo del atletismo mundial. Su participación en los juegos Olímpicos de Londres, fue el suceso que haría de este hombre una leyenda muy querida y respetada por todos. Por aquel entonces, la distancia de Maratón ya estaba formada por los famosos 42.195 metros siendo un objetivo asequible para muy pocos, cosa que no amedrentó a alguien con tanto coraje y ganas de conseguir un sueño como era Dorando.

El 24 de Julio de 1908 a las dos y media de la tarde, se dio la salida de una carrera que prometía ser distinta dados los ingredientes que en ella se estaban cocinando; 56 fueron los valientes que se lanzaron a correr los 42 kilómetros que les separaban de la gloria, de los cuales, la mitad nunca llegarían a cruzar la línea de meta. La prueba empezó encabezada por Tom Longboat, que pocos kilómetros después, y tras haber bebido demasiado champagne que le habían proporcionado sus amigos –debido al calor de aquel día-, quedó tendido en el suelo durante un tiempo muy valioso. Charles Efferson que seguía muy de cerca a Longboat, se puso en cabeza, aunque afectado por problemas intestinales, dejó vía libre al héroe Dorando Pietri que ya en el kilometro 40 mostraba grandes signos de debilidad, suceso, que más tarde se vería reflejado en su dramática llegada a línea de meta.

Tras entrar en el Sheperd Bush St00440873_badium, el atleta azzurro  ya casi desfallecido, se equivocó de dirección y casi sin poder andar, fue conducido por los jueces en la dirección correcta; más de cuatro veces tuvo que ser levantado y ayudado a continuar para hacer posible aquella gesta nada fácil en aquellos tiempos, donde la preparación de los atletas nada tenía que ver con la de la actualidad. Nueve minutos tardó Dorando Pietri en recorrer 350 metros y posteriormente cruzar la línea de llegada en un tiempo de  2h 54´ 46”. El atleta de Reggio Emilia, sufrió un desfallecimiento que le obligó a estar varios minutos tendido en el suelo recibiendo ayuda de las asistencias. Tras él, Hayes y Hefferson consiguieron terminar la prueba, y el primero, proclamarse campeón  del Maratón tras la descalificación de Pietri a causa de las distintas reclamaciones de la delegación estadounidense alegando que éste había sido ayudado por los jueces.

Lo curioso de esta historia, es que el protagonista, el día de la entrega de premios, recibió un trofeo de plata de las manos de la Reina Alejandra conmovida por lo que aconteció días antes en la carrera. El afamado Pietri,  ganó más de 200.000 libras participando en diferentes competiciones norteamericanas –una autentica fortuna para la época-  y se retiró para invertir gran parte de sus ganancias en un Hotel que por desgracia fracasaría. Sus días terminaron en un taller de su propiedad donde lucia orgulloso la copa que recibió de manos de la Reina con la foto que acreditaba el momento. A la edad de 56 años, el héroe Italiano murió a causa de un fallo cardiaco.

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